Una Orgullosa Egresada

 

Una tarde cualquiera Stephanie Bernard vio en la casa familiar como su mamá y la pareja de ella practicaban con unos palos de golf.

Primero sintió curiosidad, y muy pronto entendió que era el deporte perfecto para reemplazar al vóley, que juega desde pequeña. Aunque desde hacía tiempo sabía que ya no la motivaba como al principio.

Un tiempo después un amigo que estaba cursando en la Escuela de PGA la alentó para que intentara involucrarse en el estudio profesional del golf.

De inmediato, Stephanie se puso manos a la obra. El resultado de su decisión se vio plasmado muy pocas semanas atrás cuando la joven de 26 años (casi por cumplir los 27) obtuvo su diploma de Profesional de Golf, en el CIEC.

“El primer año de la carrera fue un poco de adaptación; pero luego advertí que había tomado la decisión acertada.

Debo confesar que siempre gocé de la muy buena predisposición de los profesores. La verdad me ayudaron un montón (se ríe)”

  • ¿Hay algo que más te llamó la atención durante la carrera?
  • Si, la manera de enseñar todo lo relacionado con el aspecto psicológico del golf. Resultó un excelente aprendizaje; porque entiendo que en el temperamento que pone el jugador en la cancha es en donde se saca la diferencia de calidades.

Gracias a la Escuela de PGA aprendí que al alumno siempre hay que marcarle lo positivo que hace; porque de esa manera se va a mostrar más receptivo y predispuesto a mejorar sus defectos.

A tal punto Stephanie profundizó en el tema que su tesis se basó en la “Influencia de las Emociones en el  Golfista”.

“La posibilidad de abordar esa problemática me pareció fascinante. Y agradezco siempre la oportunidad que me dieron para desarrollar la tarea”, admite.

También fue una etapa muy feliz de su aprendizaje la tarea que desarrolló un tiempo atrás en el club Haras del Sur Dos.

“Hice un poco de todo _reconoce-. Fui encargada de la parte de golf en donde a veces me desempeñé como starter y otras trabajé de Marshall. La tarea siempre la tomé con mucha responsabilidad. Y, con el paso del tiempo me di cuenta que me sirvió para luego intentar cosas nuevas”.

Las ganas de progresar en el golf la condujo  a Stephanie durante 2015 a presentarse en la Escuela del L.P.G.A. (el circuito femenino más importante del mundo)

_ ¿Cómo te fue entre las mejoras jugadoras internacionales?

_ Te comento que volví muy contenta; porque a pesar de no haber pasado las etapas clasificatorias advertí que mi juego no estaba tan lejos de esas enormes jugadoras. Me sorprendí yo misma. Por eso entiendo que de seguir mejorando lo relacionado con la disposición mental voy a conservar las mejores posibilidades de seguir creciendo como golfista profesional. Porque si bien  la técnica hay que trabajarla siempre, siento que está muy bien apuntalada.

Stephanie exhibe con legítimo orgullo su título de la Escuela de PGA. Fueron tres años en donde su propio esfuerzo y el deseo de vivir definitivamente de esta maravillosa actividad, resultaron los motores esenciales de un presente repleto de proyectos.

Ejemplos como el de ella nos demuestra como institución que seguimos en la senda correcta. Y atendiendo el propósito ineludible de jerarquizar cada día un poco más la profesión que nos cobija.

Please follow and like us: